Sobre este libro

*NOTA: Con el propósito de resguardar la privacidad de las personas y de presentar la narración desde una perspectiva íntima, se han modificado nombres, lugares y ciertas circunstancias.

PRÓLOGO

No sé en qué momento exacto dejé de reconocerme. No fue un día específico.

No hubo una escena clara donde todo se rompió de golpe. Fue más bien una acumulación de cosas que se fueron cayendo…hasta que un día, sin darme cuenta, ya no quedaba nada en su lugar.

Y ahí estaba yo. Frente a mí... Sin saber quién era. 

Este libro no nace desde la versión fuerte, ni desde la que ya entendió todo. Nace desde el desorden.

Desde la confusión, desde ese punto en el que te miras al espejo y no sabes si estás viendo a alguien que se perdió…o a alguien que todavía no ha terminado de aparecer.

Aquí no hay una historia bonita. No hay lecciones envueltas en frases motivacionales. No hay finales perfectamente cerrados, lo que hay…es verdad.

Verdad incómoda, verdad que no siempre suena bien, verdad que a veces duele incluso más cuando se escribe que cuando se vive. Aquí está lo que pasó cuando perdí. Cuando amé mal y cuando permití que me amaran mal.

Cuando confié donde no debía. Cuando me rompí en lugares donde nadie estaba mirando. Cuando tuve que enfrentar cosas que no sabía ni cómo nombrar. Aquí está también el silencio después de todo eso. Porque nadie te enseña qué hacer después. Después de perder. Después de descubrir, después de darte cuenta de que no eras quien pensabas. Nadie te enseña cómo reconstruirte cuando lo que se rompió… eras tú.

Este libro no es una respuesta.

Es un proceso. Es el rastro de alguien que intentó entenderse mientras se estaba desmoronando, es la evidencia de que hay versiones de nosotros que no sobreviven… y que, a veces, eso es exactamente lo que tiene que pasar. No escribí esto para explicar nada.

Ni para que alguien tome partido. Ni siquiera para que alguien entienda del todo. Lo escribí porque había cosas que no podían quedarse adentro. Porque había una versión de mí que necesitaba ser vista… incluso si eso significaba aceptar que ya no existe.

Si estás leyendo esto, no te prometo claridad, no te prometo calma, no te prometo que vas a salir igual, pero sí te puedo prometer algo: esto es real.

Y a veces… eso es lo único que hace falta.

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